13 de agosto de 2019

Carajo. ¡Ahora entendí! - Sobre motivación intrínseca, momento Eureka y aprendizaje

Antes de hacerles una anécdota, veamos este texto que he tomado de Elizondo, Rodríguez y Rodríguez (2018):
Es posible diferenciar entre dos tipos principales de motivación: la motivación extrínseca (vinculada a factores externos) y la motivación intrínseca (vinculada a factores internos).
Mientras que la motivación extrínseca se consigue por medio de referentes para la acción exteriores al individuo ─por ejemplo, castigos y recompensas (McGraw, 1978)─ la motivación intrínseca responde a la sencilla pretensión de satisfacer las necesidades y los deseos internos. 
En este sentido, cabe resaltar que el sistema educativo tradicional se ha basado fundamentalmente en la motivación extrínseca, desdeñando el potencial para el aprendizaje de una motivación intrínseca que, aprovechando la sensación sumamente placentera que proporciona la obtención de conocimiento, podría ser el verdadero motor del aprendiz. Ciertamente, a través de ese estado descrito como flujo, en el que el sujeto se encuentra realmente comprometido en búsquedas que le brindan placeres fundamentales sin ninguna promesa de recompensa externa (Csikszentmihalyi, 1990), la motivación intrínseca basada en la indescriptible emoción que se da al comprender algo (una suerte de iluminación) se manifiesta como un poderoso recurso a favor de la búsqueda del aprendizaje. Esta especie de iluminación mencionada correspondiente al momento en el que el cerebro súbitamente realiza una serie de conexiones y reconoce patrones entre la información disponible (comprende) fue acertadamente descrita como el momento “eureka” por Peter Gärdefors, de la Universidad de Lund (Suecia) durante una conferencia en Copenhague, organizada por el CERI (Center for Educational Research and Innovation) y el Laboratorio de Aprendizaje de Dinamarca, en noviembre de 2004. Así, es considerada como una de las sensaciones más placenteras que existen. Sería deseable, pues, que, desde una edad temprana, se fomentara, en el ámbito educativo, el hecho de que el alumnado experimente la gratificación que acompaña a la comprensión de información ─que, a su vez, da lugar a conocimiento─ dado que, una vez vivida esa experiencia emocional, es muy probable que intente repetirse. El desafío es encontrar cómo darle un propósito al aprendizaje y cómo estimular el impulso interno del deseo de aprender (ELIZONDO MORENO, RODRÍGUEZ RODRÍGUEZ; RODRÍGUEZ RODRÍGUEZ, 2018, p. 20-21).


Bueno, aquí sus autores hablan de dos tipos de motivación, la extrínseca y la intrínseca, así como del estado de fluir (flujo o flow) propuesto por Mihaly Csikszentmihalyi. Dejaré una referencia adicional sobre el flow al final del texto, pero lo que me llamó más la atención fue la mención al descubrimiento súbito o momento "Eureka", y sobre eso es que trata la anécdota que haré a continuación.




Un día estaba en una clase virtual de español, que a su vez, se estaba mostrando en un congreso para cientos de potenciales clientes de una empresa. En la sala virtual le estaba explicando al alumno cómo se conjugaban algunos verbos con la irregularidad "O > UE" en presente, con ejemplos como el verbo poder, recordar, volver, etc. 

Resulta que cuando llegamos a la primera persona del plural y el alumno descubrió que no era "puedemos" y sí "podemos", exclamó de forma repentina y enfática a muy buen volumen "¡Caralho! "Agora entendi!" sin haber pensado que había muchas más personas que yo que lo estaban viendo con atención en la distancia desde una gran pantalla en la sala del evento.

No sé si eso fue bueno o malo, pero lo cierto es que debe haber sido memorable para los observadores y con seguridad para el alumno que salió feliz con su "descubrimiento". 

Es que él se había pasado unos meses en España realizando allá parte de sus estudios de doctorado, por lo que tenía un cierto conocimiento y fluencia, adquiridos en la práctica, pero todavía le quedaban muchos puntos oscuros, por falta de estudios formales de la lengua. Es por eso que había decidido afianzar sus conocimientos, por medio de un curso a distancia.

¿Les gustó la anécdota?

Aquí les dejo un par de referencias, incluyendo la que originó este recuerdo.

Referencias

ELIZONDO MORENO, Aránzazu; RODRÍGUEZ RODRÍGUEZ, José Víctor; RODRÍGUEZ RODRÍGUEZ, Ignacio. La importancia de la emoción en el aprendizaje. Didácticas Específicas, n. 19, p. 37-42, dic. 2018. https://repositorio.uam.es/handle/10486/686559

ABIO, Gonzalo. El modelo de "flujo" de Csikszentmihalyi y su importancia en la enseñanza de lenguas extranjeras. redELE: Revista Electrónica de Didáctica ELE, n. 6, 2006. http://www.educacionyfp.gob.es/dam/jcr:e8f77826-0dc3-4174-b33d-20632a616416/2006-redele-6-01abio-pdf.pdf

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